Bienestar y Belleza

Kim Kardashian no pudo cerrarse el vestido de Marilyn Monroe; usó estola y una réplica

Aunque Kim Kardashian sí bajó 7 kilos para el icónico vestido, no le cerró y llevó una estola para disimular. 

Por Alejandra González

Kim Kardashian acaparó las miradas de los medios y del público en la MET Gala 2022 por utilizar el icónico vestido que Marilyn Monroe usó cuando le cantó 'Happy Birthday' al entonces presidente de EU John F. Kennedy. 

Pero no solo se trató de la prenda lo que causó polémica, sino también lo que hizo la socialité para poder tomar el vestido valorado en 5 millones de dólares del Museo Ripley en Florida: Tuvo que bajar poco más de 7 kilos (16 libras).

Kim Kardashian dijo que tuvo que bajar 7 kilos para poder usar el vestido de Marilyn Monroe en la MET Gala. 

PERDIÓ PESO EN TRES SEMANAS

En una entrevista para Vogue, la integrante del clan Kardashian dijo que durante tres semanas dejó de comer carbohidratos y azucares para poder entrar en el ajustado vestido de color carne recubierto de brillantes de Marilyn Monroe. 

Cabe mencionar que el perder esa cantidad de peso en ese tiempo fue criticado en redes sociales por usuarios y creadores de contenido que buscan romper con estereotipos de belleza, pues consideraron que lo que hizo Kim es poco saludable, además de que promueve ester el tener que "hacer lo necesario" para entrar en una prenda.

¿KIM KARDASHIAN NO PUDO CERRARSE EL VESTIDO?

Tras la polémica por su atuendo y su rápida pérdida de peso con restricción de alimentos, comenzaron a surgir publicaciones que señalan que aunque la empresaria y madre de 4 hijos sí bajó 7 kilos, el vestido no le cerró por completo por su voluminoso trasero.

De acuerdo con la revista People, socialité buscó una manera de disimularlo y para ello caminó con una estola de piel que cubría la parte que no cerraba y no se lo quitó durante su paseo por la alfombra roja. 

Posteriormente, Kim Kardashian utilizó una copia exacta del vestido para preservar el original en perfecto estado.

En entrevista para Vogue dijo que es muy respetuosa con el vestido y todo lo que éste significa para la historia de América, por lo que nunca querría sentarse o comer con él puesto o cualquier otra acción que pueda ponerlo en peligro.

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