Alimentación

¿Por qué debes remojar tus semillas y frutos secos y cómo hacerlo correctamente?

Al remojar estas maravillas de la naturaleza como leguminosas, granos, semillas y nueces minimizas o eliminas los inhibidores enzimáticos, su ácido fítico y sus taninos que son "antinutrientes" para el ser humano y afectan la digestión y la absorción de nutrientes.

Mundo Sano

La respuesta es muy sencilla, si remojas correctamente las semillas, cereales, frutos secos y legumbre mejoras su digestibilidad y aprovechas mejor su valor nutricional.

Con el remojo, el gluten y otras proteínas difíciles de digerir que contienen los granos, cereales y semillas se descomponen en partículas mas sencillas que son más fáciles de absorber.

La naturaleza ha dotado a estos alimentos de mecanismos para sobrevivir que los protegen hasta que se presenten las condiciones óptimas para crecer (mucha lluvia, por ejemplo).

¿Qué pasa si no remojo granos y semillas?

Remojar los granos es una manera de copiar lo que hace la naturaleza, de manera que no sólo se remueven los inhibidores y las sustancias tóxicas sino que los alistamos para mejorar su potencial nutricional replicando las condiciones  para germinar.

Esa protección natural que desarrollan los granos y semillas se denominan "antinutrientes" que no nos permiten aprovechar toda la riqueza de minerales, vitaminas, proteínas, grasas o carbohidratos de los granos, por lo tanto, si no activamos estos alimentos mediante el remojo antes de consumirlos, no absorvemos todo su potencial nutricional.

Además, provocan gases y digestiones pesadas, debido a que el organismo tiene que hacer mucho más trabajo para asimilarlas. 

El remojo también facilita la cocción haciéndola más rápida. Cuando los granos se remojan en un ambiente templado comienzan a desplegar todo su potencial y se eliminan los "antinutrientes" que afectan a la asimilación de ciertos nutrientes y además:

  • Los minerales enlazados en el ácido fítico, como calcio, hierro, zinc, magnesio y manganeso, se liberan gracias a la activación de las enzimas fitasas.
  • Las vitaminas del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de los transmisores del sistema nervioso, incrementan su disponibilidad.
  • Las proteínas se descomponen en aminoácidos, a causa de la fractura de los inhibidores de tripsina. Entre ellas, el gluten de los cereales.
  • Los oligosacáridos de la fibra de los granos se separan en glúcidos más simples y digeribles, lo que evita la molesta generación de gases.
  • Los ácidos grasos esenciales aumentan su disponibilidad.
  • La flora intestinal se ve reforzada por el incremento de enzimas que origina la activación y repercute en una mayor eficacia del sistema inmunitario.

¿Cómo activo mis semillas y granos?

1. Coloca los granos, nueces o legumbres en agua tibia (4 tazas de agua por cada taza de granos)
2. Para las legumbres y granos añadir, (salvo en el caso de las lentejas), un agente activado o medio ácido como limón o vinagre de manzana.
3. Deja remojar a temperatura ambiente. 
4. Enjuagar con agua purificada y una cucharada de vinagre de manzana.
Las nueces una vez remojadas se pueden conservar en el refrigerador por un lapso de tres a cinco días.

Las nueces son ricas en Omegas y contienen ácidos grasos esenciales
para el buen funcionamiento del cerebro.

TIP: Para el remojo de las nueces se aconseja usar sal de mar. Una cucharada por cada dos y media tazas de agua.

¿Cuánto tiempo necesito remojar para activar las semillas?

Los tiempos de remojo son distintos para cada tipo de alimento y van de 2 a 12 horas, además los agentes activadores que se deben añadir al agua pueden ser limón, vinagre o sal. A continuación te decimos cómo debes remojar cada alimento:

  • Legumbres como frijoles, garbanzos, chícharos y soja: Deben remojarse entre 8 y 12 horas, y añadir limón o vinagre como agente activador.
  • Lentejas: Deben remojarse entre 4 y 8 horas, sin agente activador.
  • Almendras: Entre 8 y 12 horas, activadas en agua con sal.
  • Avellanas y nueces (pecanas): Entre 4 y 8 horas, activadas con agua y sal.
  • Nueces: Entre 4 y 8 horas, activadas con limón o vinagre.
  • Alfalfa: entre 4 y 8 horas, sin activador.
  • Semillas de calabaza: Entre 4 y 8 horas, activadas con sal.
  • Semillas de girasol: Entre 2 y 4 horas, activadas con sal.
  • Arroz integral o salvaje: entre 8 y 12 horas, activado con vinagre o limón.
  • Avena: Entre 6 y 8 horas, activada con vinagre o limón.
  • Kamut, trigo, mijo y trigo sarraceno: Entre 6 y 8 horas, con vinagre o limón.
  • Maíz: De 8 a 12 horas, activado con limón o vinagre.
  • Quinoa: De 2 a 4 horas, activada con limón o vinagre.

Las nueces una vez remojadas se pueden conservar en el refrigerador de tres a cinco días. Si deseas conservarlas por más tiempo, debes deshidratarlas en un deshidratador o bien sacándolas al Sol o bien en el horno a baja temperatura.

Con información de El Poder del Alimento
 

En esta nota: