GA4 - Google Analitycs
Suscríbete
Suscríbete

Recibe todas las noticias
en tu e-mail

Enfermedades

Joven aficionado al fitness recibió un diagnóstico de cáncer a pesar de su estilo de vida saludable

Lee cambió pesas por terapidas luego de ser diagnosticado con una grave enfermedad

Por Kimberly Salazar

Lee Troutman enfrentó su mayor desafío con solo 5% de esperanzas

Lee Troutman enfrentó su mayor desafío con solo 5% de esperanzas

Un joven de tan solo 20 años, fue diagnosticado con un cáncer poco común pero mortal mientras se encontraba en una etapa fitness; Lee Troutman pasaba alrededor de 12 horas haciendo ejercicio y entrenando a clientes como instructor de gimnasio.

Troutma, experimentó sudores nocturnos, fatiga y dolor de hígado y cuando los médicos se dieron cuenta de su enfermedad ya había perdido la capacidad de caminar, hablar y comer, además había perdido la mitad de su peso corporal en sólo dos meses.

Su diagnóstico fue un raro y mortal linfoma no Hodgkin en etapa avanzada, una enfermedad que afecta los ganglios linfáticos y que puede perjudicar cualquier parte del cuerpo. En el caso de Lee, el cáncer se había extendido a los cuatro lóbulos de su cerebro, el tronco encefálico, la columna, el hígado, las costillas y las caderas.

Los linfomas pueden empezar en cualquier lugar del cuerpo donde se encuentra el tejido linfático.
Los linfomas pueden empezar en cualquier lugar del cuerpo donde se encuentra el tejido linfático.

No había esperanzas para Lee

El tratamiento de Troutman fue intensivo, incluyendo quimioterapia y un trasplante de médula ósea con un pronóstico inicial de solo un 5% de posibilidades de supervivencia. 

"Mi mamá y yo encontramos un médico que aceptó tomar mi caso; me dio esperanza con un  5% de posibilidades de supervivencia", dijo. 

"Dijo que si quería sobrevivir al linfoma y a los tratamientos agresivos contra el cáncer, necesitaría un trasplante de médula ósea".

"Y después de eso, tendría un 70 por ciento de posibilidades de lograrlo".

Finalmente, tiempo después, Troutman recibió un trasplante de médula ósea y pasó 200 días en cuarentena, tomando alrededor de 63 medicamentos al día para evitar el rechazo del trasplante. Afortunadamente ahora está en remisión y se somete a pruebas periódicas para asegurarse de que el cáncer no regrese.

Ahora el joven está emocionado de regresar al mundo del fitness y alienta a personas que están pasando por casos similares a que no se rindan, y busquen diversas opiniones médicas en caso de ser necesario.

En esta nota

Comentarios

Suscríbete

Recibe lo mejor de Mundo Sano en tu casilla de E-mail

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones