Bienestar y Belleza

Estudio revela que 39 minutos de sueño podrían mejorar la salud y estado de animo de tu hijo

Investigadores mencionan la importancia de dormir las horas suficientes durante la noche para mejorar el comportamiento de los niños.

Por Kimberly Salazar

Un reciente estudio publicado el pasado miércoles por la revista JAMA Network Open, ha revelado la importancia de que tu hijo duerma lo suficiente y para mantenerse feliz, saludable y con buen rendimiento académico.

Para llegar a dicha conclusión, los investigadores estudiaron a 100 niños entre ocho y 12 años de Nueva Zelandia. Ellos, alternaron entre irse a dormir una semana en su horario habitual, otra una hora antes y otra semana donde se acostaron una hora después.

El objetivo de dicho estudio fue ver si esos cambios de horario podrían afectar su comportamiento en la escuela, el modo en que ellos se sentían así como su irritabilidad.

 

 Los niños que participaron en el estudio dormían regularmente entre 8 y 11 horas por noche y se consideraban saludables en general, según el estudio.. FOTO PEXELS

39 minutos de sueño fueron la diferencia

Los investigadores utilizaron un cuestionario para los niños y sus padres en el cual evaluaron sus trastornos del sueño y cómo se sintieron durante el día. Entonces, se percataron que después de dormir 39 minutos menos de sueño por noche los niños manifestaron menor bienestar general y una menor capacidad para hacer frente a sus tareas en la escuela.

"Todos sabemos que nos sentimos mejor con una buena noche (de sueño), pero hay muy pocos datos de  diseños experimentales que realmente muestren (cuán) grande podría ser el impacto", dijo la autora principal del estudio, Rachael Taylor, en un correo electrónico.

Ante ello, los investigadores destacaron la importancia de las horas de sueño así como de la calidad del mismo. Los niños que participaron en el estudio dormían regularmente entre ocho y 11 horas por noche y se consideraban saludables en general, según el estudio.

Taylor explicó: “No sabemos cuál podría ser el efecto a largo plazo: tal vez los niños se adapten, tal vez no y su bienestar empeore aún más”, dijo Taylor en un correo electrónico. Mientras tanto, aconsejó a las familias “no subestimar el valor del sueño y priorizar el sueño tanto como sea posible”.

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