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Sexualidad

¿Se puede tener sexo después de un infarto?

Una de las preocupaciones más frecuentes es si se pueden tener relaciones sexuales con normalidad luego de pasar por un infarto. 

Por Mundo Sano

Las personas que padecen un infarto suelen sentir preocupación por la actividad sexual.(Pexels)

Las personas que padecen un infarto suelen sentir preocupación por la actividad sexual. | Pexels

Una de las preocupaciones más frecuentes tras pasar por un infarto, una angina de pecho o cualquier otro episodio cardiovascular es si se podrán tener relaciones sexuales con normalidad. La respuesta tiene algunos matices, señala la Fundación Española del Corazón, pero la mayoría de las veces es afirmativa. 

La FEC explica que la actividad sexual requiere un esfuerzo cardiovascular que puede considerarse modeerado y que equivale a tareas cotidianas como subir dos pisos de escaleras.

¿Cuándo retomar la actividad sexual?

Los pacientes que han sufrido una cardiopatía isquémica, pueden tener relaciones sexuales con normalidad siempre y cuando se les haya dado de alta del episodio agudo si no tienen problemas para realizar una actividad de ese tipo. 

Es importante atender las indicaciones de los médicos luego de
padecer un infarto. Foto: Pixabay

Así se demostró en una investigación realizada en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, en la que el doctor José Luis Palma Gámiz, vicepresidente de la Fundación Española del Corazón, fue el investigador principal.

El doctor Palma explicó que las experiencias sobre la carga energética que produce una relación sexual se llevaron a cabo en pacientes con infarto no complicado de 10 días de evolución, a los que se les implantó un holter de 24 horas.

Este estudio encontró que, cuando la relación sexual se mantiene con el cónyuge habitual, la carga energética del coito es la equivalente a subir dos pisos.

Sin embargo, cuando se trata de una relación sexual con una pareja no habitual, ésta puede incrementar considerablemente la carga emocional y consecuentemente energética, lo que sube la presión arterial, la frecuencia cardiaca y por tanto, el consumo miocárdico de oxígeno.

En cualquier caso, la prueba de esfuerzo que se realiza al paciente cardiaco tras sufrir un infarto es una buena referencia para medir el estado del corazón, y el desgaste energético que se realiza en esta prueba es superior al de la práctica sexual.

Un problema distinto es que haya problemas de erección o frigidez tras pasar por un evento cardiaco, lo que es posible que ocurra. Ambos pueden estar motivados por el tipo de tratamiento farmacológico o por la descompensación psicológica provocada por la enfermedad cardiaca.

Cualquiera de las dos situaciones puede provocar síntomas de depresión susceptibles de ser tratadas por un psicólogo.

Guía de práctica clínica

El estudio IMJOVEN, publicado en la revista Circulation, mostró que los pacientes hablan con poca frecuencia de las relaciones sexuales luego de un infarto y pocos, tanto hombres como mujeres, reciben asesoramiento por parte de su cardiólogo sobre la actividad sexual que pueden realizar luego de padecer un infarto. 

La guía de práctica clínica indica que, salvo en infartos complicados o en pocos casos en los que persistan síntomas importantes, se recomienda retomar una vida normal. 

En el caso de mantener las relaciones sexuales, éstas son consideradas un factor esencial en la recuperación del cardiópata. 

Cabe mencionar que hace algunos años, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) pidió a los cardiólogos incluir recomendaciones sobre la actividad sexual con sus pacientes antes de darlos de alta, pues así se podía fomentar que los pacientes preguntaran dudas que podrían surgir sobre la vida sexual luego de un infarto. 

 

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